El uso compulsivo de redes sociales

Hoy en día, las redes sociales son una nueva forma de estar conectado con los otros. Para muchos se han convertido  en una parte importante de su vida cotidiana.

Sin embargo, como cualquier cosa en la vida, el uso excesivo de estas nos puede acarrear consecuencias negativas, como: no enfocarse o concentrarse en el trabajo, en la escuela o en otro tipo de responsabilidades.

De acuerdo a un estudio realizado en 2013 por la AMIPCI, el tiempo Promedio de Conexión Diario del Internauta Mexicano es de 5 horas.

¿Cuánto tiempo dedicas tú a las redes sociales?

Puede ser moderado (es decir: que dediques el mismo tiempo a realizar otras actividades, como hacer búsquedas o correos electrónicos)

También puede ser excesivo o incluso compulsivo.

 El uso compulsivo de redes sociales se puede traducir en problemas como:

  • Dejar de poner atención en el momento que estás viviendo. Esto puede ser peligroso, por ejemplo: si vas caminando en la calle o vas manejando, puedes tener un accidente o provocar uno a otras personas.
  • En un salón de clases pierdes momentos claves de tu aprendizaje
  • En tu entorno familiar baja el tiempo de convivencia
  • Dejas de tener comunicación personal con tus amigos
  • Puedes llegar al extremo de disminuir tus niveles de satisfacción personal al compararte con lo que publican otros: como que si compraron algo, o se fueron de viaje o si obtuvieron un triunfo en su escuela o en el trabajo.

Inclusive, hoy en día hay especialistas que están estudiando el  “miedo a estar desconectado”. Este miedo que genera  ansiedad de querer estar enterados, en cualquier momento, de lo que sucede en el mundo virtual.

Mucha gente se ha dado cuenta de que este tipo de conductas no les generan  nada bueno, por lo que, si te sientes identificado con este tipo de compulsión a las redes sociales, te daré algunos consejos que puedes seguir:

  • No le restes tiempo a tus horas de sueño. Establece un horario para desconectarte y otro para conectarte.
  • No te compares con otros, ni sientas la necesidad de comprobar que tú también haces tal o cual cosa.
  • No te preocupes por expresar todo lo que sientes.
  • No desvíes tu propósito por el cual ingresas cada día a tus redes sociales: Si quieres comunicar algo, hazlo y salte. Si quieres informarte de un tema, infórmate  y salte. Si sólo quieres chismear un poco, piensa primero en un propósito concreto y desconéctate rápido.
  • Evita engancharte en discusiones en Redes Sociales. Opina y deja que los demás opinen.

Algunos investigadores han sugerido que las conductas de uso compulsivo de las redes sociales delatan una especie de infelicidad con la vida propia.

No permitas que las redes sociales te generen esta sensación. Que no te dominen. El control está en tus manos, a un solo click.

Publicación: Irma Ferrera / www.chicotic.com

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